Las Midterm Elections renovarán la Cámara de Representantes y parte del Senado, determinarán el control del Congreso y medirán el respaldo a Trump
Las Midterm Elections renovarán la Cámara de Representantes y parte del Senado, determinarán el control del Congreso y medirán el respaldo a Trump

El próximo 3 de noviembre, los estadounidenses no elegirán presidente, pero decidirán el margen de poder con el que Donald Trump gobernará durante los dos últimos años de su mandato.
Las elecciones de medio término se celebran en un ambiente de polarización, malestar económico, creciente desconfianza institucional y, por si fuera poco, el resurgimiento de grupos racistas blancos. El coste de la vida, la guerra con Irán, la inmigración, los aranceles y la política exterior han convertido la campaña en una evaluación de la gestión presidencial.
Las encuestas nacionales registran un deterioro de la aprobación de Trump y un mayor respaldo declarado a candidatos demócratas al Congreso. Sin embargo, el sistema electoral estadounidense obliga a distinguir entre las tendencias nacionales y los resultados de cada estado y distrito.
Más allá del resultado electoral, existe una cuestión de mayor alcance: incluso si Trump pierde el control del Congreso, conservará importantes competencias en política exterior. Por tanto, las elecciones podrían modificar el equilibrio político interno sin resolver la incertidumbre que sus decisiones internacionales generan entre los aliados de Estados Unidos.
Para comprender estas elecciones desde Europa conviene recordar que Estados Unidos no tiene un sistema parlamentario como el español.
La Cámara de Representantes cuenta con 435 miembros, elegidos cada dos años. Todos sus escaños se renuevan y la mayoría absoluta requiere 218 representantes.
El Senado está compuesto por 100 miembros, dos por cada estado, con mandatos de seis años. Su renovación es parcial: este año se celebran 35 elecciones senatoriales, incluidas dos especiales.
También se eligen gobernadores, legisladores estatales y numerosos cargos locales. Estas elecciones tienen importancia propia porque los estados gestionan buena parte de los procedimientos electorales y participan en la delimitación de los distritos congresuales.
Actualmente, los republicanos controlan ambas cámaras. Para cambiar las mayorías existentes, los demócratas necesitan una ganancia neta de cuatro escaños en cada una.
La diferencia esencial es que una mayoría parlamentaria adversa puede dificultar las leyes, los presupuestos y los nombramientos de Trump, pero no supone su destitución ni elimina sus competencias presidenciales.
Esta nota culmina dos trabajos anteriores, en los que explicamos el funcionamiento de unas elecciones extraordinariamente descentralizadas y su importancia para limitar o reforzar el poder presidencial.
Primera parte: Aproximación a las elecciones de medio término. Estados Unidos 2026
Segunda parte: Aproximación a las elecciones de medio término. Estados Unidos 2026
Las elecciones se desarrollan en un clima de fuerte confrontación política. La economía doméstica ocupa un lugar central: los precios de los alimentos, la gasolina, la vivienda y la atención sanitaria condicionan las preocupaciones de numerosas familias.
La guerra con Irán ha añadido incertidumbre económica y estratégica, mientras las políticas migratorias y comerciales de la Casa Blanca continúan provocando controversias.
Según una encuesta Reuters/Ipsos publicada el 19 de octubre, la aprobación de Trump se situaba en el 31%, mientras el 68 % de los consultados desaprobaba su gestión económica. Entre los votantes registrados, el 47% manifestó preferencia por candidatos demócratas al Congreso, frente al 35% que eligió a los republicanos.
Estos datos reflejan el ambiente nacional, pero no determinan automáticamente los resultados en los distritos y estados competitivos.
La preocupación ciudadana tampoco se limita a la economía. Una encuesta de Fox News difundida en octubre situaba la corrupción gubernamental entre los principales motivos de inquietud, junto con la inflación, los combustibles y la sanidad. Conviene precisar que preocuparse por la corrupción no equivale necesariamente a atribuirla a Trump ni a votar contra su partido.
Los republicanos afrontan un problema estratégico: movilizar a los seguidores más fieles del presidente sin perder a independientes y moderados críticos con determinadas políticas de su Administración.
Dentro del movimiento MAGA también aparecen discrepancias entre la fidelidad personal a Trump, la defensa del principio de America First y las distintas interpretaciones sobre la intervención militar exterior, la inmigración y las relaciones con Rusia.
La confrontación electoral ya no se limita a los candidatos. Afecta también a la confianza de los ciudadanos en las instituciones y en el funcionamiento de la democracia estadounidense.
La campaña ha entrado en una fase de intensa movilización. Trump y el vicepresidente J. D. Vance participan activamente en los estados decisivos, mientras los demócratas recurren a figuras de gran notoriedad nacional.
Barack Obama se ha incorporado a la recta final con actos celebrados el 24 de octubre en Ohio y Michigan. El expresidente ha respaldado a candidatos demócratas y centrado sus críticas en la gestión económica, la corrupción y la guerra con Irán. Trump también ha intensificado su actividad electoral en Michigan.
Otro fenómeno relevante es el aumento del voto anticipado. Associated Press ha documentado incrementos respecto a 2022 en varios estados con contiendas senatoriales importantes, entre ellos Texas, Kansas, Maine, Carolina del Norte y Ohio.
La verdadera incógnita es si los demócratas conseguirán recuperar el apoyo de sectores que se alejaron de ellos en 2024 y si los republicanos lograrán mantener la coalición electoral que permitió el regreso de Trump a la Casa Blanca. El comportamiento de los independientes, los jóvenes, las mujeres y, especialmente, del electorado hispano será determinante para comprender estos cambios. Este último, lejos de constituir un bloque homogéneo, presenta diferencias generacionales, económicas y territoriales que pueden resultar decisivas en los estados y distritos más disputados.
La confrontación alcanza también a los procedimientos electorales. En diferentes estados se han producido controversias sobre la delimitación de distritos, el voto por correo, la identificación de electores, la verificación de la ciudadanía y el acceso a los registros electorales.
La modificación de límites territoriales, conocida como gerrymandering, puede alterar la representación política sin que cambien necesariamente las preferencias generales de los votantes. Texas y California figuran entre los estados que han protagonizado recientes disputas sobre sus mapas electorales.
La Administración Trump ha promovido iniciativas judiciales y administrativas relacionadas con el voto y los registros electorales. Sus defensores las presentan como medidas de integridad electoral, mientras sus críticos advierten de posibles obstáculos a la participación y de presiones sobre las autoridades estatales.
Estados Unidos dispone de un sistema electoral descentralizado: los estados organizan y certifican sus elecciones conforme a la legislación aplicable. El presidente no puede modificar unilateralmente los resultados.
No obstante, las impugnaciones, los recuentos y las disputas sobre la certificación podrían prolongar la incertidumbre en determinadas contiendas.
Aunque se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes, una parte considerable de la incertidumbre se concentra en un grupo reducido de distritos. Según la clasificación de Cook Political Report del 23 de octubre, 17 distritos se encuentran en la categoría Toss Up, es decir, sin una ventaja clara para ninguno de los partidos. Doce están actualmente en manos republicanas y cinco en manos demócratas.

Entre los territorios que conviene observar figuran Michigan, Pensilvania, Iowa, Texas, Nueva York, Ohio y Virginia. Sus resultados permitirán conocer cómo se comportan las áreas suburbanas, industriales y rurales ante el actual contexto político.
En el Senado, la atención se concentra en estados como Michigan, Maine, Carolina del Norte, Ohio, Texas, Iowa y Georgia, aunque cada contienda presenta circunstancias particulares.

Para seguir la noche electoral no será necesario conocer los resultados de los cincuenta estados: bastará con observar las carreras competitivas y cómo se transforma su resultado en mayorías parlamentarias.
Las últimas estimaciones publicadas muestran cambios relevantes respecto a comienzos de octubre. El 23 de octubre, Cook Political Report revisó su proyección para la Cámara de Representantes y situó la posible ganancia neta demócrata entre 12 y 22 escaños, frente a los 9–19 que contemplaba anteriormente. También clasificó 220 distritos como favorables, en distinto grado, a candidatos demócratas y 198 a republicanos, dejando otros 17 sin una inclinación definida.
Estas cifras corresponden a una estimación electoral, no a resultados definitivos. El Senado continúa requiriendo un análisis separado por la distribución territorial de sus escaños.
INTELIGENCIA GEOPOLÍTICA
Elecciones de medio término de 2026: control del Congreso y margen presidencial
| Escenario | Control de las cámaras | Consecuencias para Trump |
|---|---|---|
| 01 Continuidad republicana | Representantes: republicanos Senado: republicanos | Mayor facilidad para impulsar su programa. Seguiría condicionado por los tribunales, las discrepancias internas y la opinión pública. |
| 02 Congreso dividido | Representantes: demócratas Senado: republicanos | Más investigaciones y conflictos presupuestarios. El Senado mantendría la capacidad de confirmar los nombramientos presidenciales que requieren su aprobación. |
| 03 Control demócrata | Representantes: demócratas Senado: demócratas | Mayor supervisión y bloqueo legislativo. Trump conservaría sus competencias ejecutivas y el derecho de veto. |
Superar un veto exige una mayoría de dos tercios en ambas cámaras.
En cualquiera de los escenarios con cambio de mayoría, sus efectos institucionales comenzarían el 3 de enero de 2027, cuando se constituya el nuevo Congreso. Hasta entonces seguirían funcionando las mayorías actuales.
Una pérdida republicana de poder parlamentario también podría acelerar el debate sobre la sucesión presidencial de 2028 y las distintas corrientes que conviven dentro del movimiento MAGA.
Las elecciones estadounidenses tienen una dimensión internacional que afecta directamente a Europa. El acercamiento de Trump a Putin ha suscitado controversias dentro y fuera de Estados Unidos. Según una encuesta de Pew Research Center realizada en septiembre, Rusia continúa siendo el país del G-20 peor valorado por los estadounidenses, incluidos amplios sectores republicanos.
Esta percepción negativa no implica necesariamente oposición al diálogo diplomático, pero evidencia que las preferencias de los votantes y las decisiones de la Casa Blanca no siempre coinciden.
Las conversaciones planteadas entre Trump, Putin y Xi Jinping suscitan además interrogantes sobre la participación de Ucrania y Europa en decisiones que afectan a su seguridad.
El especialista Charles A. Kupchan advierte de que una victoria demócrata en el Congreso no garantizaría un cambio de orientación internacional. El presidente conservaría amplias facultades diplomáticas y militares, aunque sometidas a controles legislativos y presupuestarios. También considera que la incertidumbre sobre Estados Unidos responde a problemas políticos más profundos que la presidencia de Trump.
Por su parte, Barry C. Lynn, presidente del Open Markets Institute, subraya la resistencia de los contrapesos institucionales estadounidenses y destaca una corriente de descontento que cuestiona la concentración de riqueza y el poder de las grandes empresas tecnológicas.
Ambas interpretaciones muestran dos dimensiones del mismo proceso: las tensiones del sistema político y su capacidad de adaptación.
Para Europa y España, las principales consecuencias se relacionan con la OTAN, Ucrania, la seguridad energética, los aranceles y la fiabilidad de los compromisos estratégicos estadounidenses.
El 3 de noviembre se conocerá una nueva distribución del poder legislativo estadounidense, aunque algunos resultados podrían tardar más en confirmarse. Las consecuencias se proyectarán sobre los dos últimos años del mandato de Trump, la relación entre el Ejecutivo y el Congreso, las divisiones internas del republicanismo y la preparación de las elecciones presidenciales de 2028, pero existe una cuestión que trasciende los resultados inmediatos:
¿Está Estados Unidos atravesando una crisis vinculada principalmente a Trump o una transformación más profunda de su sistema político, económico y social?
Las elecciones no resolverán por sí solas esta pregunta, pero permitirán observar cómo responden los ciudadanos y las instituciones ante una etapa de tensiones internas y cambios en el equilibrio internacional.
Para Europa, la incógnita no consiste únicamente en saber quién controlará el Congreso, sino en determinar hasta qué punto podrá seguir confiando en la continuidad de la política estadounidense.
El 3 de noviembre puede cambiar el equilibrio político de Washington. La transformación de Estados Unidos, en cambio, continuará mucho después de que termine el escrutinio.
Y para finalizar… como siempre, unas notas de añoranza, sueños y esperanza. Esta vez, de la mano de Patti Smith, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026, y de su canción «People Have the Power» (El pueblo tiene el poder).
Su voz me devuelve a aquellos años, todavía difíciles, en los que la música nos hacía soñar con un mundo nuevo más justo y libre. El tiempo ha pasado y muchos sueños se han hecho realidad, pero algo de aquellos tiempos permanece en nosotros como la emoción de sentirnos juntos, las ganas de cambiar las cosas y la esperanza de que aún estamos a tiempo.
Gracias, Patti, por poner voz a nuestros sueños y por mantener viva, tantos años después, la ilusión de construir aquel mundo que imaginábamos al compás de tus canciones.
1. United States Government (USAGov). Congressional Elections and Midterm Elections. Información institucional sobre el sistema electoral estadounidense, la renovación de la Cámara de Representantes y del Senado. Consultar fuente.
2. Reuters/Ipsos (19 de octubre de 2026). Encuesta sobre la aprobación presidencial de Donald Trump, la valoración de su gestión económica y las preferencias electorales para el Congreso. Consultar Reuters.
3. The Cook Political Report (23 de octubre de 2026). 2026 House Race Ratings. Clasificación de los distritos de la Cámara de Representantes según su competitividad electoral. Consultar clasificación.
4. The Cook Political Report (octubre de 2026). 2026 Senate Race Ratings. Evaluación de las principales contiendas electorales al Senado. Fuente de referencia para el mapa de estados competitivos. Consultar clasificación.
5. Associated Press (octubre de 2026). Informaciones sobre el voto anticipado, la movilización electoral y las principales contiendas legislativas. Consultar AP.
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