A día hoy existen en torno a 23 portaaeronaves operativos en todo el mundo, manejados correspondientemente entre nueve Estados

A día hoy existen en torno a 23 portaaeronaves operativos en todo el mundo, manejados correspondientemente entre nueve Estados

Los costes de tener un portaaviones son muy altos, por lo que no todos los Estados son capaces de hacer frente a los correspondientes gastos de construcción, uso y mantenimiento. Por lo tanto, son las principales potencias militares globales las que pueden permitirse tener una embarcación de estas características entre sus filas. De hecho, el mejor ejemplo en este caso no es otro que Estados Unidos, la primera potencia militar, cuya armada (US Navy) tiene a su disposición no solo uno, sino 11 portaaeronaves que utiliza para mantener su presencia marítima y llevar a cabo operaciones en cualquier región del mundo, como el despliegue que realizaron en 2024 para neutralizar a los terroristas hutíes en Yemen.
La carrera por tener el mejor portaaviones. China y el CSN Fujian
Si bien el hecho de tener un portaaviones ya supone un símbolo de poder para un Estado, la inversión en mejoras en sus infraestructuras, armamentos y recursos, así como la construcción de nuevos portaeronaves forman también parte de la carrera por el dominio militar y marítimo global. Recientemente, han salido a la luz avances en el nuevo y más avanzado portaeronaves de China: el CSN Fujian. Esta embarcación, la cual ha entrado en fase en pruebas en 2025, ya dispone de tres catapultas de lanzamiento, desde la cual un avión de combate chino J-15 ya ha sido capaz de despegar; a juzgar por las imágenes que se han publicado a nivel internacional.
La catapulta de lanzamiento de un portaaviones es un sistema diseñado para acelerar un avión en un espacio muy corto, permitiéndole alcanzar la velocidad necesaria para despegar desde la cubierta del buque. Este mecanismo es de un valor diferencial, ya que sin dicha herramienta los aviones consumirían demasiado combustible a la hora de despegar y no serían tan eficientes, restándoles capacidad de maniobra a las aeronaves. Hasta este momento, los únicos portaaviones que contaban con esta tecnología eran de Francia y Estados Unidos, por lo que ahora China también cuenta con un mecanismo capaz de propulsar aeronaves más lejos a la hora de desplegarse en combate.
Este avance no solo demuestra que China pretende ponerse en cabeza en la carrera de los portaaviones, sino que también está demostrando que sabe sobreponerse a los avances tecnológicos con sus propios medios. El CSN Fujian es el tercero de los portaaviones que poseen los chinos. El primero (Liaoning) fue adquirido a Ucrania y modernizado con tecnología nacional, mientras que el segundo (Shandong), ha sido enteramente construido en China. Sin embargo, y a pesar de que aún no se encuentra operativo, el Fujian y sus incorporaciones tecnológicas han supuesto un paso más en el desarrollo tecnológico chino con fines militares.
Por otra parte, y aunque Pekín esté a punto de botar un portaaeronaves de última generación, aún está lejos de competir directamente con Washington y sus 11 portaaviones. Además, el Fujian aún no es capaz de alcanzar las prestaciones de la estrella de la flota norteamericana: el USS Gerald Ford. Este portaaeronaves, aparte de ser el más grande del mundo, tiene un sistema de propulsión que funciona con energía nuclear, lo que le permite navegar libremente sin necesidad de repostar combustible.
El Fujian tiene una propulsión convencional (a partir de diésel o queroseno marino), lo que le resta autonomía y potencia. Esto se observa en su capacidad para apenas desplazar 80 mil toneladas frente a las casi 100 mil que constituyen el Gerald Ford. Sin embargo, China inició en octubre de 2025 la construcción de un cuarto portaaviones que ya cuenta con propulsión nuclear, lo cual fortalecerá aún más el alcance de la presencia global de la armada china; a pesar de que se desconoce cuando este buque va a entrar en servicio.

Los portaaviones en el mundo
¿Son China y EE. UU. los únicos Estados que tienen portaaviones? A día hoy existen en torno a 23 portaaeronaves operativos en todo el mundo, manejados correspondientemente entre nueve Estados. Sin embargo, no todos ellos tienen una cantidad semejante ni los mismos recursos tecnológicos que están implementando tanto estadounidenses como chinos. Aparte de China, solamente Italia posee 3 embarcaciones de esta clase. Por otro lado, tanto India como Reino Unido tienen dos portaaviones operativos cada uno. A su vez, España, Francia, Tailandia y Turquía pertenecen al grupo de Estados que tienen un portaaviones en sus respectivas fuerzas marítimas. Rusia también tiene un portaaviones, el Almirante Kuznetsov, aunque en proceso de reparación desde el año 2018.
Entre todos ellos, el Charles de Gaulle francés es el único portaaeronaves, aparte de los estadounidenses y chinos, que tiene catapultas para el despegue. El resto de los paises utilizan rampas conocidas como “Ski Jumps”, que permiten a las aeronaves poder, tomar la velocidad y la altura necesaria para poder despegar, pero con el inconveniente que deben aterrizar de manera vertical. Aparte de esto, algunas de estas embarcaciones tienen cubiertas de vuelo de menores dimensiones, reduciendo el número de aeronaves que pueden operar a helicópteros y algunos aviones de combate como los AV-8 Harrier o los F-35B. Estos aviones son más caros, más grandes y consumen mucho más combustible, reduciendo su eficiencia técnica y la del propio barco al contar con menos espacio para poder embarcar más vehículos aéreos.
A este tipo de portaeronaves, aunque en general se suelen considerar como portaaviones, se les conoce como LHDs (Landing Helicopter Docks), los cuales también incluyen un dique pozo en la parte trasera para lanzar y recuperar vehículos de desembarco anfibios o lanchas rápidas. Este es el caso del Juan Carlos I de la armada española, entre otros.

Es cierto que los portaaviones están presentes en algunos de los principales ejércitos del mundo. No obstante, es muy poco probable que los Estados anteriormente citados deseen ampliar su flota. Por un lado, se encuentran los altos costes de construcción y mantenimiento. Además, los portaeronaves nunca van solos, sino que suelen contar con una flota de apoyo para defenderse contra otras embarcaciones y aeronaves. Estas flotas están habitualmente formadas por fragatas, destructores, barcos de repostaje o avituallamiento y submarinos, que también conllevan sus respectivos costes.
Por el momento, todo parece apuntar a que solamente China y EE. UU., con su amplia capacidad económica y geoestratégica, continuarán pensando en grande y apostando por la carrera de los portaaviones. Por otro lado, es probable que los demás Estados con portaaeronaves (sobre todo los europeos) mantendrán esta cuestión en un segundo plano, por lo menos en el corto y medio plazo, teniendo en cuenta que apenas pueden hacer frente al aumento de sus respectivos presupuestos de Defensa.






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