Las organizaciones deben asegurarse de que el uso de la IA agente sea abierto, ético y transparente
Las organizaciones deben asegurarse de que el uso de la IA agente sea abierto, ético y transparente

Primero retirar todas las restricciones
Como titulaba la CNN, «Trump revela en junio de 2025 su plan para triunfar con la IA: retirar todas las restricciones».
Como se ha puesto de manifiesto la evolución de la política de inteligencia artificial (IA) en Estados Unidos bajo la administración Trump ha basculado entre la desregulación inicial y las posteriores restricciones para defender la seguridad nacional.
El Plan de Trump para la IA (junio de 2025) tenía como objetivo consolidar a EE. UU. como líder mundial en IA cuya estrategia principal era la reducción de regulaciones de la era Biden, pero manteniendo la eliminación del «sesgo» político en la IA contra MAGA, su actuación inicial fue la derogación de un decreto de salvaguardias de la administración Biden.
Sin embargo, en las Restricciones de Seguridad Nacional (junio de 2026) ordena a Anthropic que suspenda el acceso de los ciudadanos extranjeros a los modelos de IA «Fable 5» y «Mythos 5» aduciendo como motivo la Seguridad Nacional porque esta nueva generación de modelos son capaces de realizar tareas extremadamente avanzadas en ámbitos como la programación, el análisis de sistemas complejos, el jailbreaking y la ciberseguridad y, además, disponía de capacidades suficientemente avanzadas como para facilitar tareas potencialmente peligrosas, especialmente en ámbitos relacionados con la ciberseguridad ofensiva u «OffSec», que se refiere a las estrategias de seguridad proactivas que utilizan las mismas tácticas que los ciberdelincuentes para mejorar la seguridad de la red en lugar de dañarla.
Está decisión significa un cambio de política desde un enfoque poco intervencionista a medidas de supervisión. Mediante el Decreto Ejecutivo de Supervisión Voluntaria solicita a empresas que sometan voluntariamente los nuevos sistemas de IA a supervisión gubernamental antes de su lanzamiento público, el significado es un ejemplo inusual de intervención federal en operaciones de empresas tecnológicas.
IA de Frontera y Agentic IA
«Frontier AI» —IA de Frontera— es un término que describe a los modelos de IA más avanzados y capaces del momento. Son los sistemas que marcan el límite exterior de lo que la tecnología puede lograr en un punto dado en el tiempo. Lo que hoy es «Frontier», en dos años puede ser considerado de nivel medio.
Por otra parte, los sistemas de IA agéntica están diseñados para perseguir objetivos complejos con autonomía y previsibilidad (MIT Technology Review). Los modelos de IA agéntica potencian la productividad al llevar a cabo acciones orientadas a objetivos, tomar decisiones contextuales y ajustar los planes en función de las condiciones cambiantes, con una supervisión humana mínima.
La IA Agéntica (o Agente de IA) es un sistema de inteligencia artificial que va más allá de simplemente responder preguntas. Es una IA autónoma que tiene la capacidad de planificar, tomar decisiones y ejecutar acciones por sí misma para alcanzar un objetivo complejo, sin que un humano tenga que darle instrucciones paso a paso.
Mientras que un ChatGPT normal es como un empleado que solo da consejos, un Agente de IA es como un empleado que recibe una orden general y se pone a trabajar por su cuenta para resolverla.
Y sí, ahora nos referimos a los modelos de IA «Fable 5» y «Mythos 5” a los que puedes solicitar conseguir un objetivo complejo y, sin intervención humana, puede planificar, ejecutar y validar su propio trabajo. Se dice que tiene la capacidad de «cerrar el círculo» (close the loop) de principio a fin sin ayuda.
Como ejemplo, en pruebas sin intervención humana, Mythos 5 fue capaz de ejecutar de forma autónoma el flujo de trabajo completo de un biólogo: desde seleccionar puntos de unión en proteínas y manejar herramientas de bioinformática, hasta depurar sus propios errores. Como resultado, diseñó 14 compuestos, de los cuales 9 ya han entrado en la fase de desarrollo de medicamentos en el mundo real.
A medida que el uso de la IA agente se generaliza, como con «Fable 5» y «Mythos 5», hay varios problemas y desafíos clave que las organizaciones deben tener en cuenta. Por ejemplo, los datos utilizados para entrenar a modelos de IA agente pueden incluir brechas, inexactitudes o sesgos que podrían influir en cómo reacciona o limita su efectividad la IA. También es necesario proteger la información privada, sensible y confidencial al desarrollar o utilizar IA para garantizar el cumplimiento de todas las leyes y normativas, incluido el Reglamento General de Protección de Datos (Reglamento (UE) 2016/679).
Los agentes de IA con muy pocas protecciones pueden pasar por alto la realización de sus tareas, con consecuencias no intencionadas. Por ejemplo, un agente de IA de comercio de valores podría utilizar y sugerir prácticas ilegales o de riesgo para maximizar los beneficios para los clientes. Algunos agentes de IA también pueden repetir o reforzar errores en la forma en que razonan, planifican o interactúan con los clientes.
Para abordar estos desafíos, las organizaciones deben asegurarse de que el uso de la IA agéntica sea abierto, ético y transparente y esté conectado a las herramientas adecuadas. Es necesario dar instrucciones claras, cuidadosas e incluir tanto contexto como sea posible. Y deben asegurarse de que sus medidas de ciberseguridad de IA y la seguridad de IA sean sólidas, proactivas y estén actualizadas.
La reciente crisis entre Anthropic y la Administración estadounidense constituye uno de los episodios más relevantes en la evolución de la IA como asunto de Seguridad Nacional. Lo ocurrido trasciende el ámbito tecnológico y refleja un cambio de paradigma: la inteligencia artificial avanzada comienza a ser tratada por los Estados como una capacidad estratégica equiparable a los semiconductores, la criptografía avanzada o determinadas tecnologías militares sensibles. La controversia pone de manifiesto las crecientes tensiones entre innovación privada, el control gubernamental y la competencia geopolítica.
El conflicto de fondo: restricciones de uso militar
El desacuerdo real entre Anthropic y el gobierno de EE. UU. no comenzó con la directiva de control de exportaciones, sino con el uso de su IA para vigilancia masiva por parte de ICE y en la guerra contra Irán. Este fue el origen de la tensión. La empresa se negó a eliminar las cláusulas de su contrato con el Pentágono que prohibían explícitamente el uso de su IA para vigilancia masiva y para sistemas de armas completamente autónomos. Esta postura chocaba con la demanda del Pentágono de un acceso sin restricciones («any lawful use«). La cuestión es la siguiente, el Gobierno federal de Estados Unidos quiere obtener licencias para diversos modelos de IA generativa y modelos de lenguaje a gran escala (LLM) de los fabricantes de IA, y hacerlo bajo una cláusula contractual que estipule que el Gobierno puede utilizar libremente la IA “para cualquier fin lícito”.
Sin embargo, algunos fabricantes de IA, como Anthropic, consideran que este tipo de estipulación es lamentablemente laxa y permitirá a las autoridades federales utilizar la IA con fines indebidos.
Por ello, dichos fabricantes de IA quieren incluir restricciones adicionales en las licencias. Una opinión contraria es que los fabricantes de IA no deberían dictar cómo pueden utilizarla las autoridades federales y que la amplia disposición de “cualquier uso lícito” es más que suficiente.
La batalla en torno a la versión del Departamento de Comercio contra Anthropic
La batalla entre el Departamento de Comercio y Anthropic es un enfrentamiento de gran envergadura que pasó rápidamente de ser una cuestión de seguridad nacional a convertirse en una crisis política y jurídica en toda regla, y que culminó con un giro dramático en las más altas esferas.
¿Como escalaron las tensiones legales?
El conflicto alcanzó un punto crítico el 12 de junio de 2026, cuando el secretario de Comercio, Howard Lutnick, emitió una directiva de emergencia contra los modelos de IA más avanzados de Anthropic, Fable 5 y Mythos 5. Esta orden, que invocaba por primera vez las disposiciones de la Ley de Reforma del Control de las Exportaciones de 2018, exigía a Anthropic obtener una licencia del Gobierno de EE. UU. para que cualquier ciudadano extranjero pudiera acceder a los modelos, lo que suponía, en la práctica, la prohibición de su uso a nivel mundial.
El Gobierno planteaba que existía una vulnerabilidad de seguridad recién descubierta. Las autoridades temían que los modelos pudieran ser jailbroken liberados, es decir, que se eludieran los controles para identificar vulnerabilidades de software, lo que suponía el riesgo de que pudieran ser desviados hacia usuarios de inteligencia militar en países como China o Rusia. En respuesta, Anthropic suspendió el acceso a nivel mundial, alegando que no le resultaba factible distinguir a los usuarios por su nacionalidad.
Esta orden fue el resultado de meses de tensiones cada vez más intensas. El conflicto subyacente se remontaba a la negativa de Anthropic a eliminar las medidas de seguridad de sus productos destinados a uso militar, concretamente las restricciones contra la guerra autónoma letal y la vigilancia masiva.
Como represalia, el Pentágono calificó a Anthropic como un riesgo de interrupción para la cadena de suministros y prohibió su uso en todo el Departamento de Guerra. La empresa demandó al Gobierno en marzo de 2026, alegando que la inclusión en la lista negra era un acto de represalia ilegal y sin precedentes que violaba sus derechos amparados por la Primera Enmienda. Esta batalla legal se vio amplificada por las acusaciones públicas, y una portavoz de la Casa Blanca calificó a Anthropic de empresa de extrema izquierda y woke que otros, como MAGA, utilizan el adjetivo como un insulto. Por su parte, los aliados de Anthropic consideraron que las medidas del Departamento de Comercio eran una reacción desmesurada y formaban parte de una venganza contra la empresa.
Más de 50 líderes en ciberseguridad de importantes empresas como Nvidia y Adobe firmaron una carta abierta en la que instaban al Gobierno a levantar las restricciones. argumentando que limitar el acceso a estos potentes modelos de detección de errores obstaculizaría la ciberdefensa de EE. UU., sobre todo teniendo en cuenta que los modelos de IA de la competencia, entre ellos el Kimi 2.7 de China ofrecen capacidades similares.
La Agencia de Ciberseguridad de la Unión Europea (ENISA) se vio obligada a replantearse su plan de acceder anticipadamente a Mythos, ya que la directiva estadounidense clasifica ahora dicho acceso como un posible problema de exportación.
Sin embargo, tras una entrevista entre el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, y el presidente Donald Trump en la Cumbre del G7 celebrada en Francia, el presidente Trump cambió de postura y afirmó que ya no consideraba a Anthropic una amenaza para la seguridad nacional, al tiempo que elogió a la empresa por haberse «comportado de forma muy responsable». Pero la directiva oficial del Departamento de Comercio sigue vigente, y continúan las disputas legales de la empresa con el Pentágono.
Es decir, empiezan los problemas más allá del laissez-faire, laissez-passer del liberalismo económico.





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